
Más de tres pies de lodo, troncos y piedras cubrieron algunos tramos de la Interestatal 70 entre New Castle y Silt, luego de que una tormenta repentina con lluvia torrencial y granizo provocara un fuerte flujo de escombros la tarde del lunes.
Desde ayer, radioescuchas y lectores de Noticias Aspen y La Tricolor nos enviaron fotografías y videos de las largas filas de vehículos y de conductores que permanecieron atorados durante horas cuando la autopista quedó bloqueada. Esta mañana también se registró tráfico intenso en Highway 6, una de las rutas alternas habilitadas.
De acuerdo con el Departamento de Transporte de Colorado, la I-70 quedó intransitable aproximadamente a las 7 de la noche del 20 de julio, entre New Castle, en la milla 105, y Silt, en la milla 97.
La lluvia y el granizo cayeron con tanta intensidad que el terreno seco no pudo absorber el agua. La corriente arrastró lodo, troncos y rocas, rebasando los sistemas de drenaje y cubriendo más de 300 yardas de la autopista.
“Una tormenta de lluvia y granizo muy rápida e intensa trajo mucha humedad, y el terreno seco no pudo absorberla”, explicó Jason Smith, director regional de Transporte de CDOT.
Cuadrillas de mantenimiento continúan retirando toneladas de material y permitiendo que el agua acumulada drene antes de que la carretera pueda reabrirse de manera segura.
Un flujo de escombros es una corriente rápida de agua, tierra, piedras y vegetación que baja por una pendiente como un río de lodo. Puede superar las 35 millas por hora y presentarse cuando una lluvia intensa cae sobre terrenos extremadamente secos.
CDOT recomienda consultar COtrip.org o la aplicación COtrip Planner antes de viajar, debido a los retrasos y posibles cambios en las rutas de desvío.
Fuente: Departamento de Transporte de Colorado (CDOT).

