MCALLEN, TEXAS – Octubre es el Mes de la Prevención contra el Acoso Escolar, una oportunidad para recordar a padres y educadores la importancia de reconocer las señales que podrían indicar que un estudiante está siendo víctima de bullying.
La especialista en Ciencias de la Educación y Desarrollo Humano, Patricia Valenzuela, explica que los cambios en la conducta suelen ser una de las primeras señales de alerta.
Cambios en la conducta
Valenzuela señala que algunos niños pueden comenzar a mostrar incomodidad, aislamiento o incluso buscar pretextos para evitar asistir a la escuela.
Además de los cambios emocionales, el acoso escolar puede provocar malestares físicos. Dolores de cabeza y de estómago pueden presentarse con mayor frecuencia debido a la presión, el estrés y el nerviosismo relacionados con una situación de acoso.
El papel de los padres
La especialista destaca que los padres deben prestar atención no solo a lo que sus hijos dicen, sino también a sus cambios de comportamiento y gestos.
Conocer las rutinas y conductas habituales de los menores puede ayudar a identificar cambios que podrían ser una señal de que algo está ocurriendo.
Recursos disponibles en las escuelas
En la región, los distritos escolares cuentan con herramientas para reportar posibles casos de acoso y brindar apoyo a los estudiantes.
En el Distrito Escolar de Edinburg, por ejemplo, estudiantes y miembros de la comunidad pueden utilizar el programa Anonymous Alerts para reportar incidentes de manera anónima.
Los estudiantes también pueden acudir directamente con las consejeras escolares o con un administrador para recibir apoyo y buscar medidas que permitan detener la situación de acoso.
Las autoridades educativas recuerdan a las familias que hablar a tiempo sobre estas situaciones puede ser clave para brindar apoyo al estudiante y evitar que el problema continúe.
8 Oct, 2026

