
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está proyectando una expansión significativa de su capacidad de detención al considerar la compra y adaptación de almacenes comerciales en varias partes del país.
Según documentos del Departamento de Seguridad Nacional, se planea la creación de 24 nuevas instalaciones, algunas de las cuales podrían albergar hasta 10 mil personas. De materializarse, la capacidad nacional de detención podría incrementarse de aproximadamente 68 mil a más de 92 mil camas.
ICE también contempla la adquisición de 16 almacenes adicionales con el propósito de convertirlos en centros de procesamiento. Según los archivos, estos centros podrían tener capacidad para unas 1,500 personas, quienes permanecerían allí durante un periodo de entre cinco y siete días mientras avanzan sus procesos migratorios.
Este plan ha generado preocupación entre individuos que han pasado por dichos centros de detención. Andrew Zambrano, detenido por seis meses en el Centro de Detención de Otay Mesa, manifestó su inquietud frente a la expansión.
“No somos criminales ante los ojos de Dios, somos buena persona. Y yo sé que en la comunidad latina hay más gente buena que mala, aunque nos cataloguen como malas personas,” declaró Zambrano.
Diversas organizaciones que apoyan a las comunidades migrantes también han mostrado su inquietud. Adriana Jasso, del Comité de Amigos, afirmó que existen denuncias sobre las condiciones prevalentes dentro de algunos centros de detención.
“Las condiciones actuales con el número de personas en detención ya constituyen un escándalo internacional referente a la condena sobre las condiciones, la alimentación y la falta de atención médica”, expresó.
Jasso añadió que un aumento en la capacidad de detención podría facilitar el traslado de personas a centros alejados de sus familias, abogados y redes de apoyo.
“Esto lleva a la pérdida, en algunos casos, de representación legal, también a la pérdida de apoyo de organizaciones sociales y del apoyo directo de las familias”, indicó.
Por otro lado, partidarios de una aplicación más rigurosa de las leyes migratorias consideran que la expansión es necesaria.
“Tenemos que deportar a todos estos ilegales en cuanto se tiene la certeza de su estatus ilegal. Eso es lo que exigimos a Homeland Security y al Presidente”, afirmó Héctor Gastélum, analista político republicano.
Los documentos también revelan que ICE ha estado en la búsqueda de instalaciones fácilmente adaptables para aumentar rápidamente el número de espacios en custodia. Según reportes, la agencia ya habría invertido cerca de mil millones de dólares en la adquisición de almacenes, y se estima que el costo total del proyecto podría superar los 38 mil millones de dólares.
Mientras tanto, el proyecto enfrenta obstáculos. Demandas por parte de comunidades locales y una revisión de un organismo gubernamental han dificultado parte del desarrollo del plan. A pesar de ello, la agencia mantiene sus intenciones de operar estos centros de detención en los próximos meses.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Diane López
4 Jun, 2026

