
Hubo incidentes de empujones para evitar que se cerrara la puerta del edificio por parte de los manifestantes en contra de los elementos de seguridad y la oficina del alguacil, y fue necesaria la presencia del subalguacil para calmar los ánimos. Los manifestantes se oponen vehementemente al controvertido centro de datos, lo que ha causado un serio revuelo durante las reuniones de la Mesa de Supervisores. Este proyecto ha generado preocupación en la comunidad, acentuada por las medidas de seguridad que han generado tensiones en las instalaciones locales. La oficina del alguacil ha sido criticada, lo que pone de manifiesto la creciente desconfianza entre autoridades y residentes. Se prevén más manifestaciones en próximas reuniones de la mesa, por lo que se han incrementado las medidas de seguridad para salvaguardar el orden público.

