
El ciclo del agua en Monterrey es un tema crucial para la gestión sostenible de los recursos hídricos de la región. En este contexto, la planta de Escobedo desempeña un papel fundamental mediante su avanzado proceso de depuración. Ubicada estratégicamente, esta planta se encarga de recoger aguas residuales de diversas áreas urbanas, sometiéndolas a rigorosos procesos de tratamiento. El objetivo principal es asegurar que el agua tratada cumpla con los más altos estándares de calidad antes de ser devuelta al medio ambiente o reutilizada para otros fines.
La primera etapa en la planta de Escobedo comienza con la recolección del agua, donde filtros especiales eliminan sólidos grandes y otros desechos. A continuación, el agua pasa por un sistema de separación que remueve aceites y grasas. Una vez limpiada de partículas gruesas, el agua es sometida a un tratamiento biológico mediante el cual microorganismos descomponen la materia orgánica.
Posteriormente, el agua va a sedimentadores, donde sólidos más pequeños son eliminados por gravedad. El siguiente paso en el ciclo es la desinfección. Aquí, el agua se trata con cloro u otros desinfectantes para eliminar patógenos que puedan perjudicar la salud pública.
Finalmente, el proceso culmina con el monitoreo continuo de calidad para garantizar que el agua tratada cumpla con las regulaciones establecidas por las autoridades ambientales. Esta planta no solo contribuye a la sostenibilidad del ciclo del agua en Monterrey, sino que también es un ejemplo de gestión eficiente que otras regiones podrían replicar para mejorar sus propios sistemas de tratamiento de agua.
Por Telediario
23 Mar, 2026

