
Viajar en avión, en la actualidad, conlleva riesgos adicionales que van más allá de los estándares normales de control de seguridad. Recientemente, una investigación ha expuesto la colaboración desconcertante entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, un hecho que podría significar un grave inconveniente para aquellos que se encuentran en el país sin un estatus migratorio regular.

